miércoles, 8 de octubre de 2014

Invitación para Sucot



La séptima y última fiesta de la Redención es conocida como “Tabernáculos”, en hebreo Sucot.  Es una fiesta que dura siete días. Es una fiesta convocada por Dios y dedicada a Él. 
(Levítico 23:34) Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. 

Es una celebración programada para siempre. 
(Levítico 23:41) Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. 

La frase “Hacer fiesta” se traduce del verbo en hebreo: Jagag, que significa: moverse en círculo, marchar en procesión sagrada, observar un festival, celebrar fiesta.  Es dar vueltas, repitiendo algo. 
Esta fiesta no sólo se repite durante 7 días, sino es algo que Dios quiere que hagamos para siempre…como estatuto perpetuo (heb. Jukat Olam)

De hecho, todas las Fiestas de Redención son “estatuto perpetuo”.  Todas están conectadas, y el mensaje es tan importante que Dios quiere que las repasemos, las repitamos, para que no se nos olvide.  Y la Fiesta de Tabernáculos es la conclusión de todo el mensaje, el cual termina en regocijo, pues celebramos cómo se completará el proceso de Redención.

Durante el Milenio, todo el mundo estará invitado a celebrar Sucot.  Aun aquellos que se salvaron en último momento y doblaron sus rodillas ante Yeshua en su segunda venida.  Tendrán que demostrar su lealtad al Señor en esta fiesta, a la cual ellos también estarán invitados, pero no será “opcional”.
(Zacarías 14:16-19)  Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén,  subirán de año en año para adorar al Rey,  a Jehová de los ejércitos,  y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.  (17)  Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey,  Jehová de los ejércitos,  no vendrá sobre ellos lluvia.  (18)  Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere,  sobre ellos no habrá lluvia;  vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.  (19)  Esta será la pena del pecado de Egipto,  y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos.


EN EL PRIMER DÍA
Como ya mencionamos, La Fiesta de Sucot consiste en 7 días de celebración.  El primer día era considerado un día de reposo especial (heb. Shabaton).  No importa en qué día de la semana caiga, ese era un día de feriado y descanso.
(Levítico 23:35)  El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis…
(Levítico 23:39)  Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo.

OCTAVO DÍA
Curiosamente, a los siete días de fiesta se le añade después un octavo día que va conectado con Sucot. 
(Levítico 23:36)  el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis. 

Este octavo día es conocido en hebreo como: Shimini Atzeret (lit. Octavo Final). También ése es un día de reposo especial.
(Números 29:35)  El octavo día tendréis solemnidad;  ninguna obra de siervos haréis.

Podría parecernos extraño que la Biblia diga que Sucot consta de siete días de fiesta, y luego mencione separadamente un octavo día. ¿Por qué no dice simplemente que son ocho días en lugar de siete + uno?  La razón es porque el octavo día, aunque esté relacionado con Sucot, tiene un significado individual. En el cumplimiento mesiánico, los siete días de Sucot representan el Milenio, es decir, los mil años en que el Mesías va a reinar sobre toda la Tierra.  Al final de esos mil años, vendrá el cumplimiento del “Día Octavo” que representa proféticamente el día en que Dios hará nuevos cielos y nueva tierra.  Ese será el inicio de la eternidad en presencia del Señor, y esto es lo que representa el Octavo Día (heb. Shmini AtzeretShimini: octavo; Atzeret: lit. permanecer o retener).  El número ocho en la Biblia representa un nuevo inicio. 

Leamos lo que dice Apocalipsis acerca del cumplimiento de ese día:
(Apocalipsis 21:1-7)  Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.  (2) Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.  (3) Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.  (4)  Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.  (5) Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.  Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.  (6) Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin.  Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.  (7)  El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.


REGOCIJO EN LA TORÁ (heb. Simjat Torá)
Los rabinos aún añaden un día más de fiesta, al que llaman: Simjat Torá, que significa: Regocijo en la Torá.  En ese día celebran el cierre de un ciclo de lectura de la Torá, y el inicio de uno nuevo (esto es según el ciclo de lectura anual de la Torá, no el trianual). 

Hasta la Edad Media temprana, los judíos tenían varios ciclos de lectura de la Torá.  Por mucho tiempo, el ciclo más conocido y practicado era el tri-anual, en el cual la lectura de la Torá se llevaba tres años.  En los tiempos modernos, el ciclo de lectura anual llegó a convertirse en el predominante.  El día festivo Simjat Torá marca el fin de este ciclo de lectura y el inicio del nuevo ciclo. 

LECTURA EN EL AÑO SHMITA
Hay una instrucción especial que Dios dio a su pueblo para la fiesta de Tabernáculos, la cual debía cumplirse cada siete años.  Dios instruyó que en el Año Sabático (heb. Shmitá) se leyera la Torá delante de todo el pueblo. 
(Deuteronomio 31:9-13)  Y escribió Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel.  (10) Y les mandó Moisés, diciendo: Al fin de cada siete años, en el año de la remisión, en la fiesta de los tabernáculos,  (11) cuando viniere todo Israel a presentarse delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley delante de todo Israel a oídos de ellos.  (12)  Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley;  (13) y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.

Dios quería asegurarse que todo su pueblo conociera la Torá…para que les fuera bien. 

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Hay otros temas relacionados con la Fiesta de Tabernáculos (Sucot), y pueden leer sobre ellos en las siguientes entradas (haz click en los títulos para abrir los enlaces):




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